Auténticos vinos

Nuestra filosofía

Intentamos elaborar vinos auténticos, entendiendo por tales los elaborados tradicionalmente en nuestras islas desde los tiempos de la Conquista, a finales del siglo XV.

Para ello cultivamos las variedades tradicionales, traídas por todos los viajeros que, durante siglos pasaron por aquí, camino del nuevo mundo. Son variedades que conservan todas sus características primigenias pues, al no estar afectadas por la filoxera, no necesitan de patrones de vid americana, siendo cultivadas en lo que se conoce como pie franco. Adaptadas al terreno y al clima después de siglos.

Tenemos algunas diferencias de cultivo con la vid peninsular. En nuestra latitud el ciclo vegetativo es más largo, lo que se traduce en mayor tiempo de dedicación y aumento de costes. Los alisios, vientos del Norte, gracias a los cuales podemos mantener la pluviometría necesaria para el desarrollo, también provocan una alta humedad ambiental, hecho que, unido a las altas temperaturas, hacen que el desarrollo de las enfermedades de tipo fúngico sea un frente de batalla constante. Nuestra orografía, plagada de fuertes pendientes, que se traduce en cultivos aterrazados o en bancales, y el minifundismo, que genera parcelas de pequeño tamaño, impide gran parte de la mecanización provocando un aumento de mano de obra importante. Esta misma orografía hace que la maduración sea diferente según la vertiente de la isla que cultivemos y la cota a la que se encuentre el cultivo, de tal forma que empezamos la vendimia a finales del mes de julio o principios de agosto a una cota de 100 m en la vertiente sur hasta llegar a los 1200 m, cota a la que cultivamos la listán blanco, en septiembre, hasta terminar a finales del mes de octubre a una cota de 800 m en la vertiente norte.

Todas estas características de cultivo, la pendiente, las terrazas o bancales, la insularidad y la altura nos permiten catalogarnos como viticultura heroica o de alta montaña.

Manejo cultural del viñedo

Debido a los problemas comentados anteriormente de ciclo vegetativo y clima, el cultivo ecológico al cien por cien, se hace muy complicado, encareciendo sobremanera los costes de mantenimiento. No obstante, intentando ser coherente con nuestra idea de salud y ecología, hemos optado por un sistema integrado de cultivo.

La agricultura integrada o producción integrada utiliza prácticas compatibles con la protección y mejora del medio ambiente, los recursos naturales, la diversidad genética y la conservación del suelo y el paisaje. Es un término medio entre la agricultura ecológica y la industrial, de tal forma que, a largo plazo, se logre una agricultura rentable y, por lo tanto, sostenible. Utilizamos métodos biológicos y químicos de control.

Abonamos nuestras fincas con estiércol procedente ovejas pelibuey que criamos en una de nuestras fincas con este único propósito. Este tipo de oveja es una raza autóctona, procedente del norte de África, cuya principal característica es que no tiene lana sino pelo. Es una raza muy rústica. Utilizamos la hierba, que cortamos a mano, para su alimentación y devolvemos su estiércol al terreno con lo que logramos un completo reciclado.